La sopa de maní es uno de esos platos que definen lo que es la comida boliviana: humilde en su origen, pero llena de sabor y técnica. Se come en todo el país, con pequeñas variantes regionales. La clave está en moler bien el maní crudo y dejar que el caldo se cocine despacio para que todos los sabores se integren.
Ingredientes
Ingredientes
- 1 taza de maní crudo, sin cáscara y sin sal no usar maní tostado
- 500 g de carne de res con hueso (osobuco o agulha) el hueso da el sabor
- 2 L de agua
- 1 cebolla mediana, picada fina
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 zanahoria mediana, en cubos
- 2 papas medianas, en cubos
- 1 taza de arvejas (frescas o congeladas)
- 1 taza de habas peladas (opcional)
- 1 cdita de comino, sal al gusto
- 1 cdita de orégano
- Perejil fresco picado, para servir
- Papas fritas en bastones, para acompañar la tradición boliviana
Paso a paso
Passo a passo
Preparar el maní
Preparar o amendoim
- Coloca el maní crudo en una licuadora con 1 taza de agua tibia. Licúa varios minutos hasta obtener una pasta cremosa, sin grumos. La textura tiene que ser como leche espesa.
- Reserva esta mezcla. Es la base que da el cuerpo y el sabor característico a la sopa.
El maní es el corazón de la sopa: tiene que estar bien molido. Si la licuadora no logra una pasta lisa, cuela la mezcla antes de añadirla a la sopa. Los pedazos grandes arruinan la textura final.
El caldo
O caldo
- En una olla grande, dora la carne con hueso en un poco de aceite. Agrega la cebolla y el ajo, sofríe hasta que la cebolla esté transparente.
- Añade los 2 litros de agua, sal, comino y orégano. Lleva a hervor, baja el fuego y cocina tapado durante 40 minutos, hasta que la carne esté tierna.
- Incorpora la pasta de maní al caldo, mezclando bien para que se integre. Cocina 20 minutos más a fuego bajo, removiendo de vez en cuando para que no se pegue al fondo.
Las verduras
Os legumes
- Suma la zanahoria, las papas, las arvejas y las habas. Cocina 20 a 25 minutos, hasta que las papas estén tiernas pero firmes.
- Prueba la sal y ajusta. El caldo final debe estar espeso, con un color marrón claro y un aroma intenso a maní.
- Sirve caliente, espolvoreando perejil picado por encima y poniendo algunas papas fritas en bastones sobre la sopa, justo antes de servir. Es la presentación clásica boliviana.
Consejos para hacerla en Brasil
Dicas para fazer no Brasil
Maní crudo: se encuentra en mercados del Brás y Bom Retiro, o en tiendas de productos naturales. En supermercados grandes, busca amendoim cru sem casca. No uses el maní salado ni el tostado: el sabor de la sopa cambia completamente.
Habas: no son fáciles de encontrar frescas en Brasil. Se puede omitir sin problema o reemplazar por choclo (milho-verde) en granos.
Carne: el osobuco brasileño funciona perfecto. Si no encuentras, usa cualquier corte con hueso para que el caldo tome cuerpo. Sin el hueso, queda mucho más liviana.
Las papas fritas encima: no es decoración, es parte del plato. La textura crocante contrasta con el caldo espeso. Es el detalle que la hace boliviana de verdad.
Para acompañar
Para acompanhar
La sopa de maní es plato único: contundente, completa. Tradicionalmente se sirve en almuerzo familiar de domingo, con llajua al lado para quien quiere picante, y un vaso de mocochinchi o limonada bien fría. Cuando sobra, queda incluso mejor al día siguiente.
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