Hola, bienvenido/a a tu casa

El silpancho nació en Cochabamba a mediados del siglo XX y se volvió uno de los platos más populares de Bolivia. La gracia está en la milanesa: fina, casi traslúcida, golpeada hasta que duplica su tamaño. Va sobre una base de arroz y papas, con un sofrito fresco de tomate y cebolla encima, y se corona con un huevo frito. Es comida de almuerzo, no de noche, y se sirve abundante.

Tiempo total
1 h 15 min
Rinde
4 platos
Dificultad
Media

Ingredientes

Para la milanesa

Para la base

Para el sofrito (encima)

Para terminar

Paso a paso

La milanesa

  1. Coloca cada bistec entre dos hojas de plástico (o film). Con un martillo de cocina o un palote, golpea la carne hasta que duplique su tamaño y quede muy fina, casi transparente. Es el paso que define el silpancho.
  2. Sazona los bistecs con ajo molido, sal, pimienta y comino. Deja reposar 10 minutos.
  3. Pasa cada bistec por huevo batido y luego por pan rallado, presionando bien para que se adhiera. Repite el empanado una segunda vez para una capa más firme.
  4. Calienta abundante aceite en un sartén ancho. Fríe las milanesas 2 a 3 minutos por lado, hasta que estén doradas. Reserva sobre papel absorbente.

El secreto de la milanesa silpancho: tiene que ser tan fina que casi se transparenta. Si no la golpeas lo suficiente, queda dura. La carne debe ocupar el plato entero, no un trozo pequeño en el centro.

Las papas

  1. Cocina las papas en agua con sal hasta que estén tiernas pero firmes. Escurre y deja enfriar un poco antes de cortar en cubos medianos.
  2. En un sartén con aceite caliente, dora los cubos de papa por todos los lados hasta que estén crocantes por fuera. Sazona con sal.

El sofrito fresco

  1. Mezcla los tomates en cubitos, la cebolla picada y el perejil en un bol. Sazona con sal, pimienta y un chorrito de aceite. No se cocina: va crudo encima del plato.

El montaje

  1. En cada plato, pon una base de arroz en un lado y los cubos de papa dorada en el otro.
  2. Coloca la milanesa encima, cubriendo el arroz y la papa. Tiene que sobresalir del plato, así de grande es.
  3. Cubre con el sofrito fresco de tomate y cebolla. Encima de todo, un huevo frito recién hecho, con la yema todavía corriendo.
  4. Sirve con llajua al lado para quien quiere picante. La yema rota se mezcla con todo y arma el plato.

Consejos para hacerlo en Brasil

El corte de carne: en Brasil, pide al carnicero coxão mole o patinho cortado bien fino, como para milanesa. Lo cortan en máquina y queda perfecto. Si lo cortas en casa, congela la carne 30 minutos antes para que sea más fácil cortarla fina.

Pan rallado: usa el brasileño farinha de rosca, funciona igual. Si quieres una textura más crocante, mezcla mitad farinha de rosca y mitad farinha panko.

Las papas: usa papa asterix o monalisa, que mantienen forma al dorarse. Evita la inglesa, que se deshace.

El sofrito: tiene que estar bien fresco, hecho en el momento. No lo prepares con horas de anticipación: la cebolla cruda en remojo cambia el sabor.

Para acompañar

El silpancho es plato único y completo: no necesita guarnición extra. Va con llajua bien picante al lado y se acompaña con un vaso de mocochinchi, una limonada o una cerveza Paceña. En Cochabamba se come al mediodía, nunca de noche. Es comida de fuerza, no liviana.

¿Hiciste la receta? Cuéntanos cómo te salió.

¿Te gustó esta receta? Compártela con quien cocina contigo.